lunes, 3 de mayo de 2010

Las plumas del elefante

Hoy os tengo que comunicar
que dentro de poco
ya no recordaré nada
Todo será una imaginación permanente
el cambio de plumas del mar
el corte de los bigotes del horizonte
y el cortejo violento y fugaz
de los pulpos desconocidos
en los fondos abisales.

Nada me recordará
que puedo estar vivo todavía
como si la realidad estuviera hecha
de reflejos y destellos
auténticas quimeras
juegos fatuos de algunos otros.

Yo perteneceré
sólo y únicamente
a vuestro destierro.

Apenas tendré palabras
para lanzar al futuro
la sonrisa de los pescadores
en otra tarde de invierno
o mezclar en un susurro
el lento caminar persistente
del amor enjaulado.

Desnudo quiero encontrarme
con estas palabras nuevamente
en vuestro vacío obligado
cuando ya sea sólo algún eco
de estos poemas sin rumbo.