miércoles, 14 de enero de 2009

Anatomía de la luz

Hay
muchos tipos de luz.

Hay luces ancladas
en pupilas de viudas
mirando el mar

Luces de niños
bañadas en sonrisas inocentes
mirando futuros desconocidos
y abalorios de juegos suspendidos

Luces de amor
imaginarias y difusas
ante un delirio amado
tan blancas y pertinaces
que nada pueden ver

Miradas animales
escrutando víctimas al acecho
o la simple caída del astro sol
en el día siempre desconocido.

Visiones de arquitectos
entre bloques de hormigón
y líneas de carbón
en murales inocentes.

Otras
se extienden mediocres
sobre mesas de negocios
o tapetes de casinos mediocres

Las mas insalubres
se pasean por palacios de gobernantes
planeando guerras de diseño.
Parecen
escaparates de putas viejas
en puertos abandonados
gritando en toda su locura
los pliegues caducos de su piel
y el alto coste de sus besos.

La luz amarilla
de la envidia
se cuelga de los salientes
mas temibles del hombre.

La luz del sexo no existe,
la última vez que la vi
serpenteaba como un topo
sobre algún deseo inocente.

La palabra no la precisa
siempre tantea sin dudas
los sonidos guturales
del alma.

Y hay una luz oscura sin masa
de otro mundo,
la de la esperanza
que está siempre a llegar,
que no se ve
ni esta permitido perder.