sábado, 22 de agosto de 2009

La sonrisa de dios


La sonrisa de dios
se ha suspendido vertical
liviana como la ropa tendida
en los patios de la servidumbre
y ha parado alegremente
la respiración de los acantilados
en una palabra fragmento
casi grito indeformable

Y el hombre ha recordado
la carencia imprescindible
de ser un dios posible
como si el vuelo suicida
de un pájaro invisible
marcase besos de alquitrán
sobre las vertebras del mundo.

Nunca la imaginación
debió salir
de los tarros literarios
y sus doctores dormidos.