lunes, 20 de diciembre de 2010

Seguro que no lo sabes

A veces pienso
que los acontecimientos
son una balada de chapas de hojalata
que se besan en la madrugada.

Te doy un beso
y lo he dado antes hace mil años
y camino en la senda virginal
de cualquier invierno
y me he comido cien mil veces
todos los paseos de aquel camino conocido.

Tal vez el tiempo
es un mueca repetida infinitamente.
con diferentes disfraces
del mismo sastre.

Hemos soportado
cierta caricia horizontal
en otras enaguas
hace quinientos años
y navegamos comodamente
en las cavernas climatizadas
de los pájaros de metal
y pasamos por ese punto ahora
dentro de otros trescientos años

Y ese punto
recuerda todas nuestras posaderas
las de ayer hoy y mañana.

No lo entiendes todavía
pero el verdugo
ha bajado el brazo una vez
y nunca supo cuantas cabezas inertes
cayeron en los cestos de mil justicias
y mil adolescentes
se han enamorado con el mismo beso
y la misma columna en penumbra
sin haberse conocido jamas

Ya sé que no lo sabes
pero leístes estas palabras
cuando yo no existía
- era otro algo parecido-
mientras sostenías un cuenco de madera
en la lámina fría de la madrugada
y te preguntabas lo mismo.

Ya ves
ya he llegado
y nos iremos pronto

Solo el cuenco permanece
vacío y sabio
esperando otras manos
en esta broma constante
de máscaras reunidas