sábado, 4 de diciembre de 2010

Cartílagos

A veces
sueño en un festín ciego
de hormigas inocentes
en los cartilagos desnudos
de los cadáveres sin nombre.

Y mientras
aparecen sombras de mercurio
en las pupilas de los homicidas
como si una luz primitiva
se clavase en la nieve más pura
y engendrase sangre
importada de las cavernas
más olvidadas.

Sólo el silencio
ha podido completar
tanta desolación.

Los pájaros
han enfermado
con la sonrisa de las serpientes
y yo tengo frío
en el descenso advertido
de tanta tristeza