miércoles, 2 de septiembre de 2009

SEXO MAL PAGADO


La noche ha aparcado
su mejores lamentos
de sexo mal pagado.
Las más viejas
muestran sus nalgas sin compromiso
con sonrisas de nácar sin dentadura
y las más jóvenes
abren sus pechos desnudos
buscando en el aire denso de los machos
el beso olvidado de la tortuga
como si el tiempo se hubiera detenido
allí donde no llega el paso
de un mundo presumiblemente cierto.
Hombres subiendo
sobre otros hombres
en los últimos soportales del deseo
arqueados sobre el espinazo último
como cascarones olvidados
en las mejores tormentas
La vida se transformó,
cuadro de carne y ceniza
paseando sus mocos nocturnos
por el lomo agitado del asfalto
en una noche olvidada para siempre
del pecado del día.
Llegará la mañana
y no habrá recuerdo
que pueda imaginar tanto.