domingo, 11 de septiembre de 2011

Sin culpa

Fluías en la oscuridad
enferma hasta la ansiedad
y buscabas la lluvia transparente
del deseo desvertebrado.

Manos extendidas
en el extravío de nuestros sueños
y oscuridad en el borde
de ciertas sombras trabajadas
en las alas inmóviles
del día anterior.

Eramos todo corazón
cuerpos sumergidos
en los cuencos desconocidos y ajenos
del amanecer lleno de luz.

Sin culpa
en el destino sin luz
de un olvido futuro