viernes, 30 de septiembre de 2011

Antipermanencia

A veces me pregunto
si es posible
que nada nos permanezca

El eco en tránsito
el cóncavo deseo
del precipicio del sexo
garante de la especie
y ciertos despojos
tan anodinos y superados
como la propia tierra

Y la sombra viva
aquella canción de cuna
donde el día extendida sus alas
y nuestros sueños viajaban
más allá de lo presumible
pájaros en desbandada
en los fondos transitados
de historias imposibles

¿Todo se perderá ?

Todo viajará inmerso
hacia el caos más infantil
alejado del tanteo atrevido
de esto que llamamos vida
Simplemente un orden aprendido
en las pautas de genes
y cobardes en descomposición

Estaremos tal vez
en otra mirada consentida
en otro pergamino de vinilo
en otro juego imperceptible
sin invitados ni planes
sobre los manteles extendidos

Ni lo futuros soliloquios
de cartón piedra
ni las avenidas dibujadas
en medio de la soledad
nos pertenecerán nunca

No me preocupa
Sólo los desiertos
y la lluvia de la pobreza
me interesan últimamente