domingo, 14 de noviembre de 2010

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Hoy
he paseado humildemente
por la orilla de la palabra,
allí donde el silencio
escribe círculos extraños
con palabras cuneiformes
y los poetas más olvidados
orinan en las arenas más limpias

Hemos recolectado sentimientos
algunos odios heredados
importados de las mejores naciones,
e imaginado tontamente
un mundo mejor
entre parcelas sin dueño
y fotos exquisitas
de la pobreza el vuelo.

Sólo he podido transformar
alguna sonrisa infantil
en pájaros sin rumbo
en la plenitud del horizonte.

Y la tierra me ha comentado
que tierra soy
sin rumbo.

Sólo quedará
el rastro sonoro
de la palabra
en los pensamientos de marfil
de los ricos antes de morir