miércoles, 16 de junio de 2010

Como si todo estuviera unido

La mosca que alardea en la mesa sin nombre
la estática imperiosa de los muebles en la sala vacía
el pliegue conocido de las sabanas
tras una noche de sexo

La plegaria de las monjas
en los claustros prisioneros
o la luz apagada de la noche
en cualquier camino

Incluso el abandono
de los trabajadores al final de la jornada
o el silencio de la memoria
ante el olvido venidero
o la melancólica mirada del asesino
en el inodoro de sus existencia

Todo está unido
por la lengua de las mariposas