jueves, 6 de enero de 2011

FRAGMENTOS

En los apéndices de la memoria
y sus anales de horror permitido
he encontrado cementerios sin muros
y lagartos descansando
en las tumbas más blancas.

He pegado mi oído
a la tierra fresca
y la eternidad más desnuda
me ha recordado
cierta felicidad suficiente.

Voy a dormir un poco
en los fragmentos de esta locura
ahora que la palabra
sigue corriendo prisionera
en el jardín de los sueños.