
En el anverso
de la mano extendida
durmiente sobre la nada
la creación
tanteaba destinos
mutilaba sueños
y sellaba complaciente
algunos juegos de alcoba,
sin más esmero
que su propia mirada
Tanta soledad había
Poesia para llevar de la mano. Un punto de enclave entre las barbaridades de otros y mi pensamiento. Se puede usar y tirar sin compromiso hasta la saciedad. Se permite sacar de paseo a estos batracios invertebrados llamados poemas de vez en cuando.Únicamente se debe mencionar al culpable de todo este dislate de forma inocente.Se le busca por atrevimiento y alevosía en el arte de la mentira. Prohibido creer en nada de lo escrito aquí. No se permite el paso de los cuerdos.