sábado, 19 de julio de 2008

el ojo vago

Dios tenia un ojo vago
disparado detrás de su hombro izquierdo
sostenido por un nervio de pelo amarillo
que jugaba distraídamente imaginando el mundo.

Más alla de cualquier existencia
la impresión del hombre permanecía
como vivencia equivocada
ante este siervo olvidado

hasta dios
era una invención
en el anverso del globo ocular
tan cerca y tan lejos
de todo lo conocido