viernes, 17 de octubre de 2014

Cincuenta

He consentido
que la palabra bañe sin pasión
la arena de mis pies.
Y sus labios de aire
se han llevado mis pulmones
náufragos de la melancolía.

Palabra intensa a veces
seca y sin fe
entre las máscaras desprendidas
de ciertos desconocidos muertos

Glacial
cuando ha entrado
en los sótanos inútiles de la memoria
y agobiante
cuando ha preguntado
por el abismo fijo y sin sueño
de un futuro previsible

Sólo tengo sombras
en los vestidos inhabitables
de la edad

Sept 2014
En mis 50 años