lunes, 13 de octubre de 2014

Atravieso

Atravieso
el mundo eólico de uno mismo
encuentro palabras caídas
y la sensación agobiante
de engendrarme en cada instante

No hay término
y todo son nudos
dentro de otros nudos sin corazón
universos con sed de creyentes
y sombras sin libertad en la pobreza.
No hay puerta, no hace falta
sólo balcones asombrados
como ojos de niño
en el espacio hostil de la memoria.

La trayectoria del tiempo
mundana y cobarde
ha dejado paso
a un espacio vecinal
de rostros y conversaciones ya usadas

Hay tanta gente en uno mismo
una feria de despojos
que se ocupan lentamente
de aniquilarte paso a paso

Solo el silencio
sube a la cima honorable
de la muerte diariamente
y ve los pies desnudos
de otros Muchos

Somos tantos
en esta feria disparatada
que no nos conocemos.