sábado, 28 de abril de 2012

Descenso esperado

Hemos descendido algunas veces
a los tubérculos más endiablados
del odio y la palabra

Todo nos ha confundido,
el chasquido de los huesos
en las salas de la tortura
y la desnudez premeditada
de la mentira elaborada
entre discursos de patrias y banderas

Había mujeres utilizadas
y miembros guardados en vitrinas
trofeos de cacerías esperadas
en los salones del triunfo.

Pero nada nos ha sorprendido.
Los últimos manuales del horror
priorizan las formas
y el hombre ha quedado relegado
a una lista de números negros
pulcros y elaborados

domingo, 25 de marzo de 2012

Silencio

Salvo el silencio
todo calla
en las huertas subterraneas
atribuidas a la muerte

miércoles, 21 de marzo de 2012

Próxima extinción

Ellas están preparadas
para que en su cauce
se pose con fuerza
el vuelo de un hombre.

Nosotros
ya animales previstos
para la próxima extinción
hemos quemado nuestras naves
y esperamos en las puertas sin nombre
naúfragos y desposeídos
desnudos y mendigos
la desaparición consensuada.

Nos ha sido otorgado
en la presunción de la inocencia
el lavatorio de los muertos
ahora que los vientres
duermen sorprendidos
en el sonido de la alegría.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Debiera ya no escribir

Ya lo siento
debiera ya no escribir
o escribir absolutamente nada
y que las aceras arruinadas de los momentos cotidianos
se llenasen de imágenes y tactos desposeídos.
O que sencillamente los sombreros femeninos
se aproximasen al símbolo desconocido de uno mismo.

Puede arder todo tranquilamente
hasta el tiempo de forma exclusiva
sin la compañía asombrosa y venenosa
de la palabra desentrenada.

Se pueden caer
los rostros abiertos de los cuadros
las manos más limpias de los santos
o las sonrisas de los niños
en los fotogramas distribuidos
de los escritorios climatizados,
lejos del horror
y el abismo de la impotencia.

Si no puedo escribir flores
en los delantales del invierno
y sólo los lagartos humanos
han sido invitados
al festín de la desesperación
tal vez no debiera escribir
o escribir aboslutamente nada.

domingo, 26 de febrero de 2012

Abandono

He sentido
el grito del abandono
en las barbas solemnes y puras
de la desaparición.

He puesto mis heridas
a secar en los soles infinitos del tiempo,
desnudas y manifiestas
en la virtud del invierno
en este momento prohibido
para quemar la memoria.

Han surgido lentamente
las palabras subterráneas
en la limpieza esmerada de los desiertos.

Y las habitaciones
se van llenando rápidamente
de labios adolescentes
y sólo la ternura sabe
de los abismos de la impotencia.

lunes, 20 de febrero de 2012

Respirando olvido

Estoy respirando olvido
igual que un pez monótono
gordo y caútivo
en la pecera acomodada
de la rutina.

He bajada presuroso
a los sotanos escogidos
para la preparación del suicidio
y en los espejos inmóviles
he encontrado alegremente
las moscas de la pobreza
y las flores persistentes de la vida
auténticos cartílagos endurecidos
en los aceites del horror.

No es el caso,
pero fatigarse en la agonía
no tiene sentido.
Es mucho mejor, diría yo
recoger la tristeza de los caminantes
y la inocencia mortal de la risa
y numerar fantasmas
en los abismos invisiles de la infancia.

Mi cuerpo
tiene cierta creación añadida
en las cortinas de la desaparición.

jueves, 16 de febrero de 2012

Noviembre

Ha llegado noviembre
con su sol pálido
y las barbas ya consentidas
del invierno
entre las filigranas presumidas
de los amantes

Los abrigos
han tomado las posturas indecentes
de los cuerpos conocidos
y el deseo
personaje huído del frío
cuenta el tiempo acabado
en la humedad de tus piernas

Nunca hemos estado
tan cerca
del pudor de los armarios

(A unos 20 días de ausencia)

viernes, 10 de febrero de 2012

Memoria

Cruzan
bajo los balcones de la memoria
los labradores enviados
en la administración de la guerra.

La tierra, se va poblando
de corazones apresados.
Y los depósitos atribuidos
a la falsedad del triunfo
se van llenando de manos falanges
y censos desolados
entrenados en el suicidio de la palabra.

Los desiertos infinitos
se pueblan asombrados
de hierros enfermizos
en el incesto de la pobreza.

Y hay un impulso esperado
en la contemplación de la muerte

(110 días de ausencia)

lunes, 6 de febrero de 2012

La bondad del invierno

Veo la palabra
como puntos de insectos solidarios
en la tranquilidad abrasadora del papel
y la gran telaraña del pensamiento
permeable y verdadera
que come, en su borrachera incompresible
a estos sencillos animales indefensos

Es una broma todo ello
- ya lo sabemos -
y en los desvanes sin aromas conocidos
la desaparación calla
más allá de los terraplenes incendiados
del futuro.

Sin pasion en las cifras
sollozan los libros contables
en los abismos sin dientes
de tantos amantes atribuidos
a la regeneración de la especie.

Florece la nieve
en la bondad del invierno

martes, 31 de enero de 2012

Cenizas amarillas

Las troneras de la memoria
están vacías últimamente
y sólo el sabor salado
de la ternura
- verdadero batallón rutinario
de palabras aniquiladas -
consigue llevarme enfermo
hacia los metales corpóreos
de la juventud

La luz
se ha vuelto inútil recientemente
y los desiertos imposibles
juegan sin descanso
en la geometría residual
de uno mismo.

No hay símbolos ya.
Sólo el tráfico inmóvil
del silencio
avanza en este sueño
de ojos abiertos
y cenizas amarillas