jueves, 19 de febrero de 2009

12 poemas de amor y un viaje esperado, Poema 2


Más allá del deseo
que se injerta presuroso
en glándulas desconocidas
y pasea sin tapujo
el estandarte ebrio del cuerpo.

Más allá
de todo este dislate
cuestiones de química sin resolver,
la mirada de una sonrisa
en el rellano de la vida,
el lento caminar de la amistad
en alguna ruta sin nombre,
e incluso
el huido tránsito
de un día de verano
con el calor a cada rato,
todo significa.

Es todo,
en esta locura alquilada
procesión de acuerdos
entre la vida y la muerte

miércoles, 18 de febrero de 2009

Mecánica de la palabra


Las palabras
no se crean ni se destruyen
ni se fabrican en serie
como caramelos sin sentimientos.

Sólo algunos congéneres disecados
viajan en libros dispersos
o se arriman con miedo
al borde plano de la pantalla
en medio de imágenes asesinas.

Al contrario,
siempre están ahí
permanecen en el cerebro tardío
de la madrugada
y el corazón abierto
de una tarde enamorada.

A veces
son vendidas o alquiladas
para revoluciones asesinas
o tesis doctorales sin sal.

He conocido algunas
prostituidas sin precio conocido
en los arrabales del poder más incierto.
Viajaron en los carros de la infamia
besaron manteles de lujo
o mintieron sobre lo imaginable.

Algunas otras
caminaron en silencio libres
por el camino honroso
de las víctimas.

Únicamente
en algún descuido
caen dormidas
en la rompiente del poema
ladrón inesperado
sin compasión.

12 poemas de amor y un viaje esperado, Poema 1


Hay trances de amor
que viajan sin retorno.

Nunca se lanzaron
tras el desnudo quebranto
del deseo
ni viajaron primitivos
en el viaje del sexo.

Nada se hizo
ni se dijo
más allá de lo esperado.

Como la palabra,
artefacto inesperado
vivo en algún lector distraido
mensaje en botella de papel
sin remitente conocido.

martes, 17 de febrero de 2009

El amor


El amor
es una energía atípica
de masa variable.

Se pierde la razón
algunas veces banalmente
por un gato vagabundo
el perro de la casa
o los jacintos de la vecina.

Perder el tiesto
por las curvas de la prima
también puede ocurrir.

Aumenta
hasta cotas no asumibles
en la mujer alcanzable
e implosiona asperamente
ante la imposible.

Como un torrente
se enmascara
tras las faldas de dos piernas asustadas
o fluye sereno y concéntrico
en la mirada familiar
de un padre responsable.

Fluye, va y viene
aumenta y disminuye
en tropezones de sopas digeribles
o en mares de lágrimas solitarias.

Y nunca permanece
más de una estación
en los caminos sempiternos
del alma.

lunes, 16 de febrero de 2009

El miedo


En las oquedades de uno mismo
el miedo se reposa.
Animal inocente y dormido
que se reproduce sin saberlo
ante la amenaza de algo externo.

Este ser
no ve ni palpa.
A veces sólo imagina
se precipita
son control aparente
ante un ratón diminuto.

Por nuestro cuerpo
mueve poleas y bulones
abre compuertas oscuras
y hace saltar pulsos luminosos.

Y en nuestro cerebro
un ejercito sin rumbo
de cucarachas azules
toma el mando
de un barco sin capitán.

No es para hoy
el razonamiento
dicen sin compasión
y el bastón de un mariscal loco
toma senderos imaginarios.

domingo, 15 de febrero de 2009

Cuerpo de Dios


Encontraron los hombres
el cuerpo muerto de Dios.

Ya habían aprendido
tras leer los libros sagrados
que nada tenían que escribir
y que cruces no había que buscar.
Noticias no debía haber
ni procesiones debían comenzar.

Miraban aquel ser náufrago
sin nada comprender.
Las pinzas no alcanzaban vísceras
ni las luces se paraban
en oquedades aparentes.

Era una luz esponjosa
esporas huidizas
conexas por sus propias sombras.

Recogieron toda esa maraña de luz
en la punta de un junco inocente
y un niño lo llevó
al desierto más alejado
olvidado ya de su nombre.

Nunca comprendieron
que el niño elegido
era Dios presente.

jueves, 12 de febrero de 2009

Vecinos sin trato

A veces
me acerco a la palabra
cautelosamente sin perturbar nada
sin molestarla.

Y la imagino
como un niño en sueños
en batallas inconsolables
o hablando con juguetes animados.

Somo así
un negocio ingobernable
un poema sin remedio
un pensamiento sin trazo escrito.

Cuando despierta
sin hacer ruido
ya me estoy yendo.

Ella y yo
somos vecinos sin trato

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ya no es mágico el mundo


Ya no es mágico el mundo.

No podemos imaginar
los desiertos insólitos
ni las grandes dunas
de la desesperada Africa.
El vecino de arriba
en el último paquete turístico
estuvo allí
y con trescientas fotos diminutas
todo nos explicó.

No podemos soñar
el enigmático oriente
sus campos de té
y sus mujeres obedientes.
El amigo de la infancia
directivo de una multinacional
trabaja allí.

Incluso las guerras
baluartes de toda vergüenza
son contadas con lujo
en noticiarios informes datos
y cumbres sin compasión.

En otra época
viajar era difícil
soñar algo natural
y leer folletines de lugares lejanos
la única posibilidad
de subirse al finito mundo.

De todas formas
lo que nos cuentan
no es todo lo existente
afortunadamente.

martes, 10 de febrero de 2009

Sexo en bruto


El sexo
tiene algo de vergüenza sostenida
entre los cuerpos todavía calientes
del primer momento.

Ese trance
de lanzar las ropas
como se lanzan los armarios
y las cacerolas
y las letras del banco
por la ventana minúscula
de la desesperación
ante el desahucio anunciado,
tan siempre inesperado
como la propia muerte,
no es cualquier cosa.

Tal vez
el sexo siempre galopante
sea un desahucio de uno mismo.
Quitarse la ropa
y mostrar oquedades misteriosas
o pedículos lacrimantes
no es cualquier cosa.

El sexo
no tiene paso ni medida
y en su marcha horizontal
arrolla el tiempo
viene de algo primitivo
y a ello mismo va sin nosotros saberlo

No.
Ese jadeo
no es cualquier cosa

lunes, 2 de febrero de 2009

Adolescentes


Estábamos otra vez
entre dos vidas
hurgándonos las narices
y meneando el falo.

Las niñas
como frutas prohibidas
disparaban hormonas
y comían manzanas
entre si dieta permanente.

Y la vecina
siempre ella
enseñaba principios
y rápidos finales
de besos exploratorios
sobre sus senos diminutos.

Todo era tan bello
que ni el sexo existía.
Algunos poemas de amor
sobre la estera del deseo
y mil sueños de fotograma
ante la barba incipiente
de tres pelos y medio.

La vida
la otra
mezquina y cruel
no daría tregua
y esperaba simplemente
tras la tienda de dulces
allí en la esquina.