lunes, 28 de junio de 2010

El último paralelo

Siempre he tenido
el extraño placer
de escribir para uno mismo

Releer
y pasear por las piñas de dientes
los aforismos entrenados del poema
una y otra vez
hasta ni creerse uno
que pasó por allí

Que el engendro de letras
cadencias ritmos
giros e inútiles traspiés
surcaron la senda maniatada
de uno mismo.
Y permanecen incorruptibles
en la era digital,
ahora que las azoteas
ya no sirven para el suicidio

Que la vida nada sepa
de estos abrigos de papel
diseñados con esmero
para saltar palancas y fusibles,
y besar hadas con bigotes
en las bóvedas mas lúgubre
de nuestra memoria

Yo al final me siento un viajero
estresado y torcido
en las paradas de alguna sonrisa
viéndolos pasar
abanderados y ufanos
en desfiles literarios en solitario.

Desfiles de otros, claro.

domingo, 27 de junio de 2010

Suicidios paralelos

En el momento precario
desvalido y desnudo
del sexo más atrevido
siempre hay un noticiario
donde la forma más canalla
nos muestra indiferente
como unos hombres
se tragan a otros hombres

La vida ha pasado por aquí
como la misma muerte
en pareja
asociadas en algún poema
insoluto y anodino.

Sólo me queda
el abrigo superficial
valiente y mojado
del silencio siempre amigo.

Habla ya de nuevo
palabra
es la hora de morir juntos
nuevamente.

sábado, 26 de junio de 2010

Ellos saben volar

Pertenecemos sin pensarlo
al obligado estigma
de los próximos días
aunque algunas veces
la corriente de tus brazos
y el porte escondido de tus piernas
me lleven más allá
de todo lo creíble

El fermento maligno del mediocre
censura cualquier sonrisa
y muchas palabras saturadas
se lanzan dirigidas
en la sopa de la envidia

Los cuencos de la memoria
se van llenando de lenguas basura
y llegan con su metástasis diaria
de olvido y perdón.
Afortunadamente.

Sólo el deseo alquilado
o la postura obligada
de los cuerpos desnudos
en nuestro contrato de amor
me hacen pensar
que los pájaros han soñado con nosotros
en la última lluvia sin freno

Ellos saben volar
nosotros también

jueves, 24 de junio de 2010

Así te deseaba yo

Como un mar
a veces loco y mutilado
que relame en todo momento
la esperada arena

Así te deseaba yo.

Tú arena
yo mar

miércoles, 23 de junio de 2010

Retorno a los patios del silencio

Nosotros
los hombre y mujeres
que tenemos la costumbre
de salir de nuestros armados cuerpos
en lenguas de palabras

Y escribir en los muros
de los fusilados
algunas cuartetas de odio
o anotar
en el club de los locos
algún ingenio imposible

Nosotros no estamos
en parte alguna.
Más bien todo está en nosotros.

Y el fermento más puro
de los tractos vaginales
y el himno de los gallos
en las ensenadas del deseo
no conocen todavía
el perfume sulfuroso
del miedo más desnudo.
Saben muy poco
de la guerra bien calculada
en las despensas de los ricos
y de los animales mal pagados
que suben lucidos y pesados
con sus hierros y botines
por los desagües de la destrucción

Me han contado
de comisarios y policías
en la linea invisible de la culpa
en el fondo vigilado del perseguido
en la fosa sin umbral del inocente

Todo ha sido un trajín
de banderas elegidas
y viudas en las cenizas del sueño
y niños en la negación de la sonrisa.
Solo la pobreza mutilada
se extiende en estos relámpagos
inmóviles en toda forma.

La memoria ha sido habitada
por la sustancia de lo creíble
y los abismos más obscenos
han llamado a las puertas corporales
de los gobernantes menos transparentes.

Los espejos industriales del asombro
y los labios suicidas de la mentira
van llegando al tiempo
ahora que no hay permiso
de poner nombre a los difuntos.

lunes, 21 de junio de 2010

Prensil

Hoy tengo
el ánimo prensil
de la melancolía

Subo y bajo
por las escaleras derruidas
de mis vertebras mentales
buscando palabras y palancas
que me puedan hablar a gritos
de mi propia destrucción
- la de todos los días-.

Pero la confusión de la tristeza
me lleva de este cuerpo inútil
al silencio de lo oculto
a ese sótano abierto
a todo olvido,
su único habitante.

domingo, 20 de junio de 2010

Colección de sombras

Tenía un amigo
que guardaba las sombras
en tarros de vidrío transparente

Sombras de cualquier tipo
de bomberos en acción
niños en juegos sin temor
o jubilados sonrientes
en bancos estáticos sin expresión

En su sotano
con una luz ultravioleta
marginal y estriñida
nos sentábamos a ver estos seres
prisioneros y lentos
como moluscos prehistóricos

Se adherian al vidrio
buscando la luz macilenta
queriendo morir ya de una vez
y nos lanzaban burbujas sin sonido
desde sus pensamientos abisales.

Tal vez nos amaban
sin conocernos todavía
o querían ser adoptadas
por nuestros contornos
y surcar de nuevo plazas y mercados
en el simple abismo de todos los días

estos animales de un instante
permanecían disecados
en estos escaparates con etiqueta
- fecha y referencia de la captura
así como grado de luz de aquel día -
como bolas de ambar
vivas y aseadas todavia
en formas cambiantes
según nuestra mirada.

La sombras pérdidas enteramente
de los difuntos conocidos
flotaban en los cuellos de los envases
pidiendo libertad
y emitían una luz amarilla
de lenta agonía
- disidente y melancólica -
a la espera de ser adoptadas
por la eterna oscuridad

Yo me las llevaba
como palomas enfermas
en mi retina de metal

sábado, 19 de junio de 2010

Palabras desde el exterior

Hay una nueva generación de palabras
que se articulan valientemente
sobre el suelo mediocre
de la cotidianeidad.

La tempestad del mundo
- antes era el cielo por todas partes -
nos llega con sus abismos
de supermercados en vertigo permanente
y el internet más endiablado
nos llena de sonidos agotados
en el día mismo de su nacimiento

Toda va tan rápido
como si el tiempo corriese sobre si mismo
y pareciéramos más veloces todavía
y ni la desnudez nos importase
ahora que ya no hay voces disidentes

En esta sopa agotada de cuartel
con el asombro extinguido por bandera
el hormiguero suena desconcertado
en un ronquido de saludo moribundo

Los últimos encefalogramas
- casi planos -
de una sociedad abastecida
inmune ya a guerras lejanas
y desiertos desconocidos
nos marcan un rumbo insólito
de vergüenza y conocimiento
al mismo tiempo.

viernes, 18 de junio de 2010

El festín de las hormigas

Sólo me reconozco en la sombra
en la sospecha de otros
de que estoy vivo

Ayer reposaba sin mentira
la eternidad más ciega
en el sabor de tus senos
y ahora estoy aquí
en una prolongación equivocada
de mis sombras más educadas.

Penetré conducido insolente
en el calor de la hembra
testigo todavía de la escondida culpa
inmóvil hasta el sueño
en los largos filos de la palabra,
sustancia para la usura
en las habitaciones sin crepúsculo
de las ciudades sin piel ni rostro.

Y luego las palabras
mendicantes y llenas de señas
se han llenado de mentiras
tazas abandonadas
en el abismo de la fiesta
en el festín de las hormigas

jueves, 17 de junio de 2010

Prohibido escribir hoy

En los últimos procedimientos
de nuestros encuentros
hay un inventario de rostros
de todos los días
que camina asustado
en el día inmóvil de las celdas
y se duerme confiado
en las bodegas de la muerte.

El azar, posterior
al vértigo de las ventanas
ha creado animales fugitivos
en las almenas acusatorias
de la imaginación
y ya el mundo incandescente
acumula tantas acusaciones
que agotan cualquier arrepentimiento.

Es indigno escribir
de los geranios en sonrisas soleadas
y de las amantes en las despensas del sexo
mientras los torturados
yacen sin rostro
en el légamo de nuestra ignorancia

El futuro
ha convocado los últimos insectos
controlados por hombres serpiente
y la tristeza más solemne
ha tenido a bien instalarse
en nuestros labios de marfil.