jueves, 18 de septiembre de 2014

Canto en el desierto

Cruzo el desierto
de cierta madurez
y me siento hostil a mi mismo
como si no fuera yo
y hubiera traicionado al espantapájaros
de juventud y tiempo amontonado

Me hubiera gustado llegar a tanto
y de todo eso que parecía fácil y en la mano
sólo me queda una sonrisa sin dientes
en los salones iluminados de la pasividad.

Las camas de los hospitales son un canto
lugares arrojados a la ratonera suicida de la vida
tránsito impecable del círculo de la memoria
hacia los mares giratorios de otros mundos.

No vamos a ninguna parte.
Permanecemos en la pecera multicolor
y sólo cambia la habitación convencida
de tener un dios en alguna parte.

Ritos y signos
ya no me interesan
y permanezco impasible en la sed
de una gran desconocimiento.

Ya no me reconozco.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

.

Sólo queda
en cierta inconsciencia
la mueca imperturbable del tiempo.

Y la palabra
marioneta entretenida en la boca sin risa
de todo esto que llamamos vida.

domingo, 3 de agosto de 2014

.

El poema
es la única forma posible
y propia
de canibalismo.

jueves, 31 de julio de 2014

Calor intenso

Hace calor
y las ideas se desplazan lentamente
hacia el rojo ascendente
de las peores guerras.

Ya no sentimos
percibimos muy cerca
el tacto aceitoso de la sangre
y el miedo, cuidando calladamente
los poros de la piel.

Y los fetos
que ya no bailan
en las paredes oscuras uterinas
de ningún futuro en desarrollo

Siempre volvemos
al minuto inicial de la tribu
con posturas y gritos
de la próxima desaparición
de otros desconocidos

sábado, 26 de julio de 2014

En medio de la manada

Si lo miramos desde la muerte
regular olvido
y vacío en el frío
la vida
es una idea peregrina.

Una niña mala
que juega entre los naranjos desnudos
en la senda de algún invierno.

Una jugada finita
de enzimas, bacterias y hormonas
que ciegas entre millones de años
nos han llevado a todo esto

No hay ruta
Para semejante descalabro
Maravilloso experimento
De un naufrago en medio de la tormenta

Solamente nos queda
la seguridad sin batallas perdidas
de un infinito desconocido
en medio de la manada.

domingo, 22 de junio de 2014

Siempre es junio

Siempre es junio
en la tormenta de tu sonrisa
y yo permanezco intacto y cautivo
tras las cortinas del tiempo,
ese lapso inaplazable del pasado.

En otro lapsus
miro las ventanas de los hospitales
y la sonrisa de sus jardines
y la impenetrable mirada de dios
en las cornisas iluminadas

Las calles
y su ruido de pasos se ha olvidado
y los pantanales del futuro
hablan de viejas palabras
y deseos animados diestramente
en los árboles de la juventud.

Todo esta escrito
en las planillas arborescentes
de tu mirada
y yo permanezco asombrado
entre las pandillas salvajes
de los hombres.

Bien esta
que la vida
amanezca todos los días.


Nota. a J

lunes, 9 de junio de 2014

Nueva palabra

Quisiera inventar una palabra nueva
donde no hubiera rastro de perdón
joven y sin mérito

Sólo los viejos perdonamos
en los pantanos de la vida.

Sería blanca, como la luz primaria
mezcla y desorden de todas la luces
futuro sin presunción de olvido
tal vez sirvienta precoz de toda sonrisa
tal vez sencilla postura atrevida
de los nuevos fotogramas.

No lo sé
Llegan las tormentas de todos los días
los saltos atléticos de los transeúntes
en demostraciones fantasmagóricas
y todo sigue igual

Tal vez
todo comienza por un beso
mudo y sensual
en los desvanes de la promiscuidad

Nada se ha aprendido tanto
como perder el recuerdo de la edad
y así
los jóvenes piensan que todo lo saben
y hablan como viejos envejecidos
y los viejos
sonríen como niños
en los principios de la juventud.

Voy a posar este verso
entre las ruinas de uno mismo
fuerte y sumiso
en los bacanales de la duda

miércoles, 4 de junio de 2014

El invierno ha olvidado el verano

Ahora
que sólo me queda
el sabor opaco del olvido
y el saneado brillo del mercurio.

Recuerdo la pérdida
y cierta ausencia sin dolor
y todo aquel futuro imprevisible
de la juventud

Todo me ha superado
excepto la palabra

Levanto mi copa de vino
desenredo el mantel de la locura
veo la esencia de los manantiales
y noto que el tiempo ha envejecido
en las manos frías de los monumentos.

Nada ha cambiado
ahora que el invierno
ha olvidado el verano

lunes, 26 de mayo de 2014

En los desvanes de tu mirada

Escribo en una página en blanco
extensión añadida a cierto vacío
que ocupa mil vacíos infinitos
y el deseo unánime
de una rendición programada.

Nada está escrito
en los pasillos azulejados del horror
ni en las trastiendas de la vejez
síndrome mental
de esta enfermedad consentida.

La juventud canallesca me ha olvidado.
y enseño mis dientes en los espejos verticales
de los calendarios.
Y muestro mi soledad permanente
en los jardines perfumados de la femineidad
Y nada acontece
que pueda ser desconocido.

Y la palabra cae
en los desiertos estériles
de mil mentiras en desbandada.
Cae graciosamente atlética
como alguien no invitado
a este festín de hombres momentos
y diplomas enderezados
en el momento áspero de la salida

Es invierno ya
y los abrigos llevan el frío
en los cuellos verticales enderezados
ahora que volvemos siempre tarde
entre mujeres pez
buscando agua para vivir un día más.

Es invierno ya
y nada he escrito
de todo eso oculto
en los desvanes de tu mirada

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Dios a vendido el mundo

Hoy es miércoles
y leo sin pasión
un posible fin del mundo

Surgen noticias sin plegarias
y todo se desborda
en las cruzadas de la modernidad.

Sólo tengo puertas cerradas
abismos presentados al alba
y la presunción sin causa
de algún suicidio.

La palabra no dicta
ni resume la agilidad del silencio
en las manos de algún poema.
A veces recita en un vértigo en silencio
los inviernos de la desaparición.

Hierven los minutos
las ciudades se suceden
y sólo me queda
cierto rumor de vida
en el cruce de tus piernas.
Y también
esa presencia viva de tu ausencia.

Dios a vendido el mundo
y nosotros hemos comprado
a ese brujo con libros de barro.

Detrás de tus párpados
estas palabras invitadas
no te dejan dormir
y yo lo sé.