jueves, 10 de marzo de 2011

Las úlceras más exquisitas

En los esqueletos dibujados
de las máquinas de la guerra
se han vestido de gala
los mejores desiertos

Allí donde una luz
pesada y obsoleta
recorre las úlceras más exquisitas
de todas las derrotas

Nada hay comparable
al nutrido pensamiento
de los lagartos en le estío
y nadie sabe todavía
si las sombras han comenzado
un viaje de cuerpos olvidados
sobre las líneas posibles
de la resurreción elaborada
de los infames

Las mejores arenas
hacen cábalas y juegos
sobre los dispensarios luminosos
de la vergüenza

La carnes
van perdiendo cartílagos
en la ceremonia programada
de los heroes ya sin causa

viernes, 4 de marzo de 2011

Ha venido el mar

Ha venido el mar
a llenar las playas con sus besos
y una luz primaria desnuda
se ha vestido del color
de tus ojos

Yo soy sólo arena
que vuela sin consuelo
en el tamíz de tus sueños.

Yo soy sólo viento
que mueve con fuerza
el baile de tus manos.

Sólo soy palabra
en el rumor cóncavo
de tus besos

Mira aquí cerca
como el torrente embrujado
de nuestras carnes
ha olvidado la mañana
y las últimas luces
husmean con pasión
en los desvanes del futuro.

Mira allí lejos
las cenizas triunfantes
de la derrota
flotando excitadas
en los líquidos despojados
de la vejez

lunes, 28 de febrero de 2011

La curva horizontal de tus senos

No puedo olvidar
la curva horizontal de tus senos
en el sueño permanente
de la madrugada

Ni la caída de tus palabras
en el trazo genital del deseo
allí donde se dibuja
cierta eternidad simulada

Uno esta hecho
de tantos pliegues y arrugas
imperceptibles
que la memoria surge
en la vergüenza permanente
de los fosos más descompuestos
de la pobreza
o muere paralizada
en las terrazas de la melancolía

Pertenezco
a un asedio de miradas
armazones esqueléticos
de seres incabados
que buscan ciegamente
en estas palabras rotas
el perdón de un beso
en el planeo de la mañana.

Los hierros
deformes y aniquilados
de nuestras derrotas
nos anuncian claramente.

sábado, 26 de febrero de 2011

Como pasa todo

Pasan los días
y las últimas luces de la tarde
se humedecen llenas de amor
en los labios inclinados de los tejados
y las alcobas más temerarias
buscan las sonrisa de una mujer
en el rellano del deseo.

Vuelan los cuerpos incendiados
de las guerras entretenidas
en los noticiarios más monotonos
y listas de nombres sin dueño
se entretienen sin demora
en el baile del olvido

Ha llegado tarde
el patíbulo incendiario.
Y las palabras mas atrevidas
besan la herrumbre
de los hierros de la guerra.

Los dioses
se han vestido prontamente
de la sonrisa de algún niño
y llegan puntualmente
a las misas extendidas
en los desagües de la vergüenza

Como pasa todo
tan extrañamante
en el espectáculo de la tarde.

martes, 22 de febrero de 2011

Silueta de mujer

Hoy has dibujado
tu silueta de mujer
en el trazo ya cansado
de mi ojo descosido.

Y en la línea
tu carne se ha disuelto
en la sopa estéril
de mil poemas ciegos.

Mi mano
ha buscado por instinto
el mercado de tus palabras
y sólo el silencio
ha podido cubrir
la caída de un beso

La luz
es un juego opaco
de tacto y sueño

Ya ves.

sábado, 19 de febrero de 2011

Nunca he sabido

Nunca he sabido
si tus palabras acabadas
en los acantilados de la vida
- áuténticos dinosaurios inmóviles
frente a la dulzura del mar-
me han hecho cambiar

Probablemente no

Mis palabras
vacilantes y sonámbulas
en los pasillos sin color
de cualquier poema
no te han vuelto a enamorar
Ni siquiera has vuelto tu ojos
hacia aquellos momentos
que caían mutilados
en el desafío de nuestros cuerpos.

Pero hay surcos caminos senderos
en los que se viaja solo
siempre por obligado cumplimiento,
y dulcemente sin trauma alguno
se acaba tardíamente espero
en el sueño invisible
de la cercana muerte

miércoles, 16 de febrero de 2011

La memoria del mar

La playa de la memoria
tiene deslizes no esperados
y llegadas convenidas
en las tormentas de la vida

En el vaíven de la olas
y sus caracolas de espuma
llegan brazos de muñecas rotas
y trapos desconsolados
de los desnudos ya desconocidos
de la tortura

Y surgen botellas de ambar
con noticias de ciudades descompuestas
y amoríos en el trance
de la carrera más deseada
de los cuerpos tendidos

A veces
llegan las luces arrastradas
de los faros de la infancia
a preguntar timidamente
por juegos inacabados
y nada puedo decir.
Apenas defecar serenamente
en la digestión meditada
de la melancolia

Estrellamos palabras
sobre los tendidos cadavéricos
de los poemas bien engrasados
de la adolescencia.
Y alguna niña mujer ya
gira la cintura ahora bien amueblada
desde las almenas endiabladas
de la belleza

Y otras veces
surgen herrumbres, artefactos y propiedades
con la voz moderada de cierta edad
y la oscuridad de los notarios
rellena los estantes soldado
en la erección de lo permitido.

Nada ha pasado
que no debiera pasar
y los labios fronterizos de la memoria
atraviesan palabras de arena
en la delación de los dormitorios

Más allá
el silencio llena sin pasión
los latifundios del mar.

sábado, 12 de febrero de 2011

El aprecio de la tarde

Hay
una mano que cae
en el vacío anegado
de tu ausencia

Una palabra
que entra entera
intragable y sonora
en la percepción
de la misería

Y un túnel
sin alegría
en los huertos comunales
de la vejez

Respiro
el olor transparente
de las máquinas de la tortura
en la jornada de los comisarios
y el futuro pasado repetido
vuela agonizante
en la edad imposible
de los libros.

Veo
los estanques coronados
de cuerpos en silencio
y bodegas ya desiertas
de medallas y aniversarios
en los pasillos del triunfo.

Siento
refinerías de leyes
en el desgarro sin sombra
de las noches sin clemencia
y mujeres dolorosas
en las orillas de la vergúenza

Déjame tus manos
para crear desiertos
y congelar lamentos
en el calor de tus sueños

Parece que el destino
gime sin lucidez
en el aprecio de la tarde.

jueves, 10 de febrero de 2011

Nada excede a la palabra

Hoy he visto
una vez más
la caída lenta del mundo
en los bolsillos de los poderosos

Y la patología de la pobreza
me ha recordado
sus labios ulcerados
en las ciudades reunidas
que se van secando

Hay palabras sin símbolos
en el equilibrio de los inviernos
y los poemas
han olvidado el vértigo
de todo aquello
que remontaba prontamente
en las edades de la juventud.

Solo veo
una miseria extendida
atravesada sin dulzura
en los perfumes inguinales
de las habitaciones abrasadas

Sólo me quedas tú
palabra invertebrada
con tus párpados de hierro
en los desiertos vacíos
de la desaparición.

lunes, 7 de febrero de 2011

Inventario

La luz
se ha enredado
invisible y silenciosa
en el porte de tu cuerpo.

Yo también
sombra soy
en el inventario de tus sueños