viernes, 21 de mayo de 2010

Tengo miedo

Tengo miedo
de haber estado en lugares
donde los niños extrañamente
ya no lloraban
y las mujeres solamente sabían
servir cansinamente
al paso del tirano.

Donde un miedo triste
desnudo y liviano
lo impregnaba todo
como la humedad transparente
que vuela en los pescados tiesos
de los mercados de los puertos.

Tengo miedo
de un día hablar de todo ello
y no tener algunos otros
que también allí estuvieron
y pensar que aquello no fue
o que yo no fui
o que nada fue.

Si un día
creerme no puedo
puedo creer que no existo.
Habrá llegado el momento
de ser sólo olvido.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Uno más uno es dos

Yo viajo
de vez en cuando
sobre los pedestales del aire
que sobrevuelan los pájaros.
Miro el mundo pequeño
y los corazones grandes
de tanta buena gente
y veo ideas al viento
moviendo ligeramente
el rumbo torcido del mundo

Y piensan los poderosos
que el viento nada puede dominar
como los veleros en los cuadros
disecados a perpetuidad.

En las fiestas de los pueblos
tocan los clarinetes
mueren arcaicas las gaitas
y algunas trompetas arborescentes
trepan alturas considerables.
Parece que livianamente
la sonrisa del mundo
se pierde en los grandes desagües
de la última hora.

Pero no
los maestros dibujan
en las pizarras escolares
pelotas cayendo en el vacío
algunas sumas sin mucho quebranto
y el lento caminar del olvido
por las planicies de la historia
El poema
achacoso y molesto todavía
no ha sido invitado.

Y los niños cuentan
dedo a dedo
-uno más uno es dos-
todos nuestros sueños

martes, 18 de mayo de 2010

Mujer sin pijama

El ruido lineal
de los transformadores vecinales
en las madrugadas solitarias

El espantado olor
de los orines en las esquinas
más olvidadas

Las tapas de los refrescos
en la ciega agonía
de las bocas especulando
mentiras e historias variadas.

Y el espantapájaros anodino
de los borrachos más simples
ajustando el amanecer
al disparo de sus sueños.

A lo lejos
la sonrisa de los cerezos
en los campos invernales
Que bonito

Y mucho mas allá
los anillos de Saturno
sin imaginar nada
Que trágico

lunes, 17 de mayo de 2010

Silencio por favor

El arrollador trueno del silencio
se muestra en la sonrisa terrosa
de las calaveras.

Pueden ser piratas hundidos
desaparecidos al vuelo
o simplemente restos minúsculos
de cazadores prehistóricos

Nada sabemos de otros asuntos
que también se hacen en silencio,
el sexo de las tortugas
la cocción de las verduras
o el pacto de la madrugada
sobre los poseídos amantes

Cuando tengamos que dejar
esta cáscara rudimentaria
de vísceras y huesos
que nos transporta diariamente
a este mundo,
solo el silencio nos soportará
y el arrullo de las sábanas
en las horas muertas del sueño
nada recordará.

domingo, 16 de mayo de 2010

El poema soy yo

No te he encontrado
en el vuelo nocturno de la palabra,
tampoco a la salida de los cines
en las madrugadas sin destino.

Nada he sabido.
Algo que me lleve a pensar
que estés sedimentado
enfermo y glorioso
en el devenir diario
del amor siempre terminal

He preguntado en la nostalgia
de los últimos diccionarios
sobre los últimos residuos
de las nuevas tendencias
y sólo he encontrado
las palabras técnicas con futuro
desnudas y livianas
a cualquier viento razonable.

Ahora que te he perdido
recuerdo aquellas bajadas suicidas
a los mejores laberintos
con las alfombras extendidas a tu paso
para que me escribas una vez más.

Ahora que te he perdido
sé que me falta algo
en este desierto sin esperanza
que es uno mismo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Cuerpos en bicicleta

Estaban ahí
mermando el tiempo insano
de su maldita opulencia.

Giraban sus cabezas rotatorias
sobre sus vertebras engrasadas
y abrían sus bocas verticales
en bostezos disimulados.

Miraban malévolamente
los calcetines del poeta que clamaba
las últimas palabras miserables
en detonantes giros de brazos

Y nada comprendían

Los escotes, las cintas del pelo
y los sudores varios
reclamaban el final suspirado.

Y seguían sin comprender nada

Algunos mitos han quedado
descabezados y hundidos
en la salida atropellada,
ahora que se han declarado
facilidades y rebajas
para los próximos veranos
llenos de títeres cuentistas
y algunos cuerpos en bicicleta.

Y seguimos sin sentir nada.

domingo, 9 de mayo de 2010

Historias de putas para niños

Hay un amor ecuestre
imagen siempre olvidada
de tanta poética arrastrada
al olimpo del deseo.

Nunca se ha escrito tanto
de la manzana alcanzada
de la mujer inalcanzada
y del alcance de los poemas
en los momentos más diáfanos
del corre corre amoroso

Hemos tenido tantas
ingenierías de la mentira
palabras torturadas
e inventarios del paraíso
que no me queda nada
que contaros nuevamente.

Soy poeta
una especie de cangrejo en extinción
que se mueve en los limos invisibles
de las corrientes del sexo
y recoge pacientemente
escombres ruinas desechos
líquidos en probetas imaginarias
y babas llenas de promesas

Después de tantas partidas acabadas
miles de poemarios incumplidos
que nunca volverán,
y algunas hormonas independientes
nadando en infartos horizontales,
sólo me queda
olvidarme de todos ustedes
en estos momentos difíciles.

Y no se vayan
continuamos mañana.

Sopa de huevo

Hoy me he puesto
mis botas de payaso
y he visto el mundo
como una mar de huevos.

He tenido suerte.

Ayer lo vi
como un montón de cráneos
y mil y un
payasos sin zapatos.

sábado, 8 de mayo de 2010

Alerones

Los alerones
han conducido de forma precisa
el dócil flujo del aire.

Las guerras más horribles
también han generado
los mejores índices
a los de siempre.

Y los dioses
no han escapado de forma alguna
de los ventanales indígenas
de las iglesias.

Ya ven
todas las caídas previsibles
no han generado saltos
fragmentos abandonos
o aventuras genéticas.

Sólo las palabras
se lanzan guturales
-digitales ahora-
impulso tras impulso
a esta llama azulada
que es la poesía.

Aquí mueren irreparables
diarreicas y mudas
en la especulación permanente
de este mundo sin objetivo.

Los alerones se mueven
otra vez fiables y ciegos
a otro supuesto rumbo
sin llamas o luces
sobre las pantallas verdes
de la melancolía.

miércoles, 5 de mayo de 2010

El arco de nuestra sombra

Nos hemos visitado
en el clamor de nuestras sombras
allí donde la palabra
todavía no había llegado
allí donde el tiempo
no había caído
en la vertical precisa
de los meridianos.

Y ahí estamos
mudos como arañas
en la complicidad de sus telares,
espalda contra espalda
ante las cartas marcadas
de la noche, ganando
todas nuestras batallas

Los fríos pulmones del invierno
nada saben de nosotros.