sábado, 22 de agosto de 2009

La sonrisa de dios


La sonrisa de dios
se ha suspendido vertical
liviana como la ropa tendida
en los patios de la servidumbre
y ha parado alegremente
la respiración de los acantilados
en una palabra fragmento
casi grito indeformable

Y el hombre ha recordado
la carencia imprescindible
de ser un dios posible
como si el vuelo suicida
de un pájaro invisible
marcase besos de alquitrán
sobre las vertebras del mundo.

Nunca la imaginación
debió salir
de los tarros literarios
y sus doctores dormidos.

Area de descanso


Ha descendido ya
una tarde cotidiana
de huesos sorprendidos
entre tanto músculo cansado,
y los cántaros del amor
se llenan insaciables
ante la mirada carnívora
de la noche.

Las repisas de la memoria
y todo un sendero de noticias
de un día cualquiera
se van vaciando ordenadamente
ante la enfermedad del sueño

Los primeros estertores del sexo
y la agonía de todo llanto
han llegado puntuales
a cerrar el día,
y voltear una vez más
el desconocido cuerpo
de tanta esperanza detenida.

jueves, 20 de agosto de 2009

No entiendo


Hace ya tiempo
que escribo cosas
que no entiendo.

Pero sé
que no son para entender nada
ni a nada responden
y que lanzan síntomas
de una enfermedad maravillosa,
y sólo han servido
para cruzar sin mesura
el combate rendido de tus besos.

domingo, 16 de agosto de 2009

Ya es de los nuestros


Ya olvidada la gloriosa cruz
-tremendo signo de lo indecible-
Dios ha quedado horizontal
tendido en láminas
de víctimas olvidadas
rendido ante una luz
perdido ante tanta infamia.

Por fin
ya es de los nuestros.

sábado, 15 de agosto de 2009

Cuídate


Nada hay que perder
cuando uno esta muerto
ni siquiera el recuerdo.

Y cuando un olvido liviano
ya lo cubra todo
y solamente quede
una referencia raquítica
en un libro de nacimiento
y ya los huesos
ni sean tierra
y perdure estático
un rostro anónimo
de las fotos del pueblo,
y nadie sepa los nombres
ni las vidas cotidianas
de semejante vestimenta de cartón.

Cuando todo eso ocurra
y tú nada puedas saber,
cuídate bien
de haber pasado por estos senderos
sin grandes triunfos
algunas buenas obras
y una risa sencilla
como esto que te muestro

Por si acaso

viernes, 14 de agosto de 2009

cañerías


Podemos dar la vuelta al mundo
sin darnos una vuelta miserable
por la cañerías de nosotros mismos
y es posible que algo falte
en esta tesis sin rumbo.

En este mundo incompleto
de gente sencilla
alguna mentira
y mil sueños por minuto,
si no encuentras un viajero
tan similar a ti mismo
que poco sabe de ti
creo que tendrás que volver a empezar.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Podemos caer


Podemos caer en un suspiro de tristeza
abandonarnos en nuestras cenizas
como un desecho sin propietario,
y pensar que la vida se ha galardonado
con una pizca de melancolía

Pero no es así.
Mas allá de cierta química desconocida
nos extendemos en tantas ramas
de otros muchos conocidos
que todo resurge constantemente
como un movimiento continuo

Somos otros muchos,
mucho más
que nuestro ridículo paso arqueado
ha imaginado nunca

Y todo parece una ruina
rodando por el borde de las horas impasibles
junto a una calentura de alma olvidada
que arrastra el cuerpo descompuesto
de todo animal encontrado

No es así.
La naturaleza colectiva
nos espera detrás de cualquier esquina
y cae suelta y enérgica
desde las camas más alegres
a los clientes cotidianos
de los cafés más olvidados.

Y tus vagones incendiados
se despiden alegremente para siempre jamás.
Y no mires atrás

martes, 11 de agosto de 2009

la vuelta


Vamos a dar la vuelta
a este infame cuerpo
como si fuera una media
recién lavada,
y tal vez
encontremos un sudor
amarillo y sublime
de alma quemada al sol.

Apología del insomnio


La noche
está llena de bragas
cuentos intratables
y asesinos de palabras
en poemas diminutos.

Del día
no hay apenas recuerdo
pero se comporta fiel
como un buen ojo seco
sin párpado ni sueño.

Uno es nada,
en la noche
se trama sin saberlo
y en el día
se vive sin darse cuenta

domingo, 9 de agosto de 2009

Antes de....


Antes de cualquier chapoteo del sexo
un beso leve
como una hoja cayendo sin voluntad
puede venir bien.

Alguna palabra
y el roce de una mano
en los caminos más curvos
sobre un aire impermeable
que nos arrastra irreverente
tampoco debe faltar.

Todo lo demás
horizontalmente vendrá al paso
y enmarcará en algún esfuerzo
aquel deseo que nos imaginaba

Pero si no sientes
en el trasluz de la pupila
y en el trajín de tanto cuerpo dilatado
la llamada visceral de algo eterno,
como si todo se hubiera parado
y un espacio embebido nada delimitase
y las palabras no sirvieran ni de consejo
y todo fuera olvido por momentos.
Si no es así,
dedícate al estudio de las anémonas
o escribe un manual de alquimia
sobre el mundo de los actínidos.

Nos irá mejor
seguro.