jueves, 15 de septiembre de 2011

Me puedo permitir el lujo

Me puedo permitir el lujo
de olvidarlo todo
y sacar a pasear en las playas más exquisitas
la gran mayoría de cadáveres
-antiguos como el polvo
y olvidados para siempre-
que postulan malentendidos
en la grandeza de la mentira

Sería un momento sublime.
Pueden volar sartenes
y lanzaremos libremente
indeformables testamentos
a la basura de la historia

Sólo quedan despojos y restos
en los baules de los sueños
y afortunadamente
los niños pasean dulcemente
sobre las cuerdas de la vida
y parece ser
que ciertos poemas descubiertos
en las alcobas de los poderosos
hablan de cierto frío
inapropiado y futuro

Nada permanece
y la palabra fluye limpia
en imágenes sucias
de patronatos y fundaciones

domingo, 11 de septiembre de 2011

Sin culpa

Fluías en la oscuridad
enferma hasta la ansiedad
y buscabas la lluvia transparente
del deseo desvertebrado.

Manos extendidas
en el extravío de nuestros sueños
y oscuridad en el borde
de ciertas sombras trabajadas
en las alas inmóviles
del día anterior.

Eramos todo corazón
cuerpos sumergidos
en los cuencos desconocidos y ajenos
del amanecer lleno de luz.

Sin culpa
en el destino sin luz
de un olvido futuro

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dentro de ti

Estoy dormido
y no puedo ver cierta tristeza
en la simetría calculada
de los cipreses viejos y estériles
de los cementerios estivales
ni tampoco puedo tocar
las lecturas recogidas
en el frío desnudo
de las noches invernales

Todo ello
- apuntes en la madrugada -
escapa puntualmente
al presente sudoroso
del deseo suspendido
en aquel morir de tus besos
que ya no me recuerda

Estoy tan lejos
empobrecido y huraño
en el desierto del olvido
alacrán efímero
en el torrente de tus sueños

Nada me queda
apenas una distancia por recorrer
en la huida permanente del tiempo
ahora que soy
polizón de la pobreza y la lluvia

Puedo envejecer
dentro de ti
día a día
hasta no ser
todo aquello que soñamos

lunes, 5 de septiembre de 2011

Cierta Distancia

Sueño a veces
ser muy viejo
algo así como un viento sin dientes
en la ausencia de la memoria
y ser feliz
sentado en letargo
sobre la silla inerte de mi despacho
viendo los patíbulos verticales
de miles de libros estáticos
que me miran con cierta distancia
sin aparentar nada

Sólo tienen palabras
y presunción de olores
y malversación de sueños
para aquellos incautos
que persigan su mirada

Pero no me importa
yo sólo veo sus títulos hacia el cielo
en los lomos descubiertos
e imagino otros libros
otras palabras que ellos no conocen

En esa distancia
respeto sin tocarnos
sin palpar ni abrir nada
uno imagina las novias relucientes
los salvadores de cualquier cosa
y la pobreza sin abrigo
en las mentiras de cualquier vida

Todo es falso
me dicen ellos
pero es eterno imaginar
que pudo ser verdad

No hay tanta diferencia
creo

viernes, 2 de septiembre de 2011

Claves para un tiempo futuro

Siempre
se deba amar a una mujer
lentamente
igual que el invierno
saborea los días de otoño
y día a día
espolvorea los mantos desnudos
del frío recogido

Siempre
hemos de tensar
la cuerda y el tambor
y la palabra enlatada superviviente
para los próximos desaparecidos
en el banal cúmulo de noticias
y oscuridades reconocidas

Nunca hay que mirar atrás
de todos aquellos cuerpos encendidos
en la esterilidad de las sábanas
adormecidas de cualquier mañana.
Hospitales y cirugías
en la pasividad atenta
de las papeleras bien entrenadas

Malos tiempos
para habitar palabras
y emplear naúfragos
en la delación de la locura

miércoles, 31 de agosto de 2011

Veo alcobas blancas
y noches afiladas
en el pensamiento rural de la especie.

Tierras desbastadas
y miembros suspendidos
en el destino conocido de los poderosos.

Líquenes
en la cobardía de la mentira
y signos en silencio
en los muros de los mercados.

Todo ha pasado tan rápido
que las sombras agonizan
en estas palabras sin misericordia.

Ya he comprobado
que no sirvo para nada
y una luz desgastada persiste
en los labios secos del viento.

Sólo la palabra
me retiene al borde de mí mismo
pájaro inmóvil
en el frío de la noche.

jueves, 25 de agosto de 2011

Arde el invierno

Arde el invierno
en las uñas abrasadas de la juventud
y ciertas distancias atravesadas
hablan de flores y ortigas
en las cánulas desechables de los sanatorios.

Todo ha ido cambiando
excepto yo
huido de los espejos ajenos
en la huella catenaria
de los vientres de las amantes.

El tiempo
tiene el olor liviano
de la madera nueva de los ataudes
y la soledad de los parques
exhala un perfume
de orines retenidos
en los cuerpos deformes de la vejez

domingo, 14 de agosto de 2011

Esa mujer

Esa mujer
que cierra las puertas
en la tarde adormecida
y más tarde
es todo entraña
que recibe festiva
la vida misma
todavía semilla oscura
ciega iluminación en silencio

Qué instancias
o destellos de soledad
deben ser vendidos
para mostrar el aullido
antiguo de la especie
para decir en llamaradas
el dolor cautivo y transparente
del vino de la desaparición

Sólo queda
los manteles vacíos
de aquella amistad
de manos grandes
y palabras ofrecidas
en la fugacidad irremediable

viernes, 12 de agosto de 2011

Descenso

He descendido al saludo del vértigo
y he sentido maléfico
el aceite en las máquinas de la tortura
y la espera del reo
en la humedad de las celdas

Han llegado
los números de la pobreza
a llenar la holgura sonriente
de las dentaduras de la riqueza

La noche
se ha estrellado una vez más
con la paridad de la mentira
y una vez corregida y repetida
la verdad se distingue
en los caminos de la vergüenza

Y yo sólo creo
en el mundo equivocado
que nos han parido.
Y ya todo da igual

Sólo la humedad de la carne
permanece
en los patíbulos del deseo.

sábado, 6 de agosto de 2011

Raramente, la verdad

Estoy convencido
de que el hombre
raramente dice la verdad

Como una herida
cauterizada y olvidada
debajo de la piel
la vida deambula ciega
por los pasillos triunfantes
de sus sueños iluminados
y piensa siempre equivocadamente
que la oscuridad es algo lejano

Constantemente
hay carátulas y espejismos
en el tráfico permanente
del tráfico de la vida

El hombre
desnudo y ridículo
en su aproximación a la muerte
queda lejos.

Las batallas se repiten
y los triunfos lucen los destellos
de la velocidad de la mentira

Sólo los poetas
anfibios descoloridos
en los acuarios de la rutina
quedamos al margen
de todo esto